Estrella de Javalambre nuestra primera gran ruta offroad

Llegó un día muy esperado, la primera aventura de dos días de duración. La XXX Estrella de Javalambre. Y es que la ruta iba a ser larga, ya que comprendía ir desde Valencia a Manzanera, todo por pistas sin asfaltar. Muchos kilómetros por hacer y muchas ganas de empezar a rodar.

Intentando arrancar moto con batería

Quedamos pronto para intentar salir sin prisas e ir desahogados ya que como decimos el destino estaba lejos. Pero la cosa se torcería pronto, pues al intentar arrancar una de las motos, esta dijo que hoy no…

El problema venía de que había instalado una toma USB directa a positivo y aunque era un consumo bajo, había descargado la batería.

Nada que no se pueda arreglar así que una vez arrancada ya nos pusimos en marcha.

Mochila con la comida

Los primeros kilómetros eran para acoplarse a la moto, ya que la verdad es que íbamos bastante cargados. Es enero, hace frío y más a la zona que vamos. Manzanera, que es el pueblo de donde parte la subida a por la Estrella de Javalambre, está en Teruel y en esta época del año por allí suele hacer frío. Así que entre ropa y comida las mochilas y las motos van hasta los topes. Además aún no tenemos la experiencia de saber coger únicamente lo imprescindible ya que nunca hemos rodado así.

Relativamente rápido y bien llegamos a nuestro primer checkpoint, la localidad de Alcublas. Estos primero kilómetros hemos rodado por pistas que nos conocemos y hemos ido a buen ritmo.

Decir que en esta ruta además de las dos Hanway Scrambler 125, nos acompaña un amigo con una Yamaha SR250 con unas aptitudes offroad un tanto justas. Pero como querer es poder…ahí está, en ruta.

Una vez llegados a Alcublas, hacemos nuestra primera parada técnica. Nos quitamos algo de ropa pues vamos con las camisetas técnicas y de momento no hace tanto frío. Es momento de comer algo y coger fuerzas para poder continuar la ruta.

Sin detenernos mucho reanudamos la marcha, de ahí seguimos a buscar un pequeño pueblo llamado Canales. Una vez pasado ese pueblo vendría el segundo contratiempo. La Yamaha SR250 ha pinchado con el único clavo que creemos que había en el monte. Toca revisión de daños y ver si podemos continuar. La cosa no pinta muy bien ya que, aunque tenemos la herramienta suficiente para desmontar la rueda y la cubierta, no tenemos parches. Mientras unos desmontan la cubierta, uno de nosotros se va al pueblo a ver si hay una gasolinera o alguien que tenga un parche. Lo encontramos. A la salida del pueblo vemos una casa con unas bicicletas aparcadas. Preguntamos y nos dan un parche…buena suerte, buena gente.

Arreglando el pinchazo de la Yamaha SR250

Al llegar la cámara ya está fuera y no se ha desgarrado con lo que el parche funcionará. Hemos perdido bastante tiempo, creemos que se nos hará de noche pero no importa, tenemos tiempo.

Continuamos y continuamos sin parar durante un buen rato. Empezamos a ganar altura hasta llegar a la base del Toro. Una muy buena pista que al ir en altura nos permite ver cómo el sol se va escondiendo lentamente por el horizonte. Son imágenes que se nos quedan grabadas a fuego.

Como grabada queda una pequeña caída que sufre otra vez la SR 250. Sin mayores consecuencias y bien salvada podemos continuar. Se ha dañado un poco el faro y bombilla fundida. La luz de largo alcance funciona así que tendremos más luz cuando se vaya cerrando la noche.

Pasado el Toro nos adentramos en un bosque que hace que la visibilidad sea menor. Una zona algo rota y divertida. El paisaje cambia, se nota que estamos en la provincia de Teruel.

Con la noche llega el frío más intenso, recordad que estamos en pleno invierno, concretamente en enero. Teruel es una zona fría. El cansancio se empieza a notar. Es momento de buscar un sitio para dormir, encontramos un refugio y pernoctamos ahí.

A la mañana siguiente, antes de que amanezca, emprendemos de nuevo la marcha. Nos quedan poco kilómetros para llegar hasta Manzanera, pueblo desde donde se inicia la ruta de la Subida de la Estrella de Javalambre.

Una vez acreditados, empezamos la ruta. Salimos del pueblo y a los pocos kilómetros cogemos una pista que sube hasta un claro. En ese camino sin asfaltar vamos adelantando motos de todo tipo. Vemos desde ciclomotores, motos de carretera, de trial, de Trail, de enduro…hasta con una Hayabusa nos cruzamos!! Qué loco!!

Como digo, tras unos kilómetros llegamos al claro donde se concentran todas esas motos que han ido llegando. Allí, con la acreditación, te dan desayuno y te hacen entrega de la “estrella”.

Las Hanway Scrambler en la Estrella de Javalambre

La verdad es que la ruta nos sabe a poco y decidimos seguir subiendo la montaña que sabemos que llega hasta el Observatorio Astrofísico de Javalambre.

Esto ya es otra cosa, la montaña asciende y asciende hasta llegar a la zona alta. Aunque el día ha salido despejado, arriba nos encontramos con nieve, viento y frío. El viento empuja con fuerza y nos quiere sacar del camino. La SR250 va muy cargada y el piloto lo sufre. Nosotros con las Hanway también lo notamos, llevamos literalmente las motos inclinadas pues el viento nos arrastra hasta los límites de la pista. El aire es muy frío hasta el punto que nos duele la cabeza. Aún así, vemos el Observatorio, tenemos que llegar y así lo hacemos.

Es domingo a mediodía y toca volver a casa. Nos queda un buen trecho que haremos ya más por asfalto para que no se nos haga muy tarde.

Eso sí, paramos en Higueruelas para reponer fuerzas y ya sin parar hasta casa.

Comida en Higueruelas tras la Estrella de Javalambre

Lo dicho, un fin de semana perfecto, cargado de aventura y resultando ser una experiencia increíble. Las Hanway Scrambler 125 se han comportado fenomenal. Hemos superado un nuevo reto y estamos muy felices.

Os dejamos con el vídeo de la subida XXX Estrella de Javalambre de 2019: